Los que me conocen saben que soy una amante de los animales y he tenido ya varias mascotas.
De hecho, Romeo fue nuestra primera mascota después de que mi mamá no nos dejaba tener ni un triste pájaro atrapado de detrás de un rosal.
Romeo
Charlotte
Obvio no se parecen a los del dibujo porque no era la intención. En realidad, ¿por qué pensé en ellos para la ilustración? Lo que pasa es que Romeo, como les comenté, fue nuestra primer mascota. Poco después llegó Charlotte. Un domingo por la mañana cayó a un tubo del desagüe del techo de nuestra casa que acababan de arreglar. Así fue como la rescatamos.
Era muy pequeña y flaquita, con unos grandes ojos azules.
La tuvimos que poner en una jaula de pájaros.
Era muy pequeña y Romeo, quien era autista, era mucho más grande que ella.
Así fue creciendo ella hasta que entró en celo, y el ganón pues ya sabrán quién fue jaja.
Por eso es el nombre de la imagen y la ilustración en sí.
Charlotte todavía vive, es la más feliz ahora en la azotea de nuestra nueva casa... O bueno, lo era hasta que llegó Brownie
Brownie
Por su parte Romeo, pues, se lo regalamos a la sobrina de una amiga de la familia y no supimos más de él :(
Espero que les haya gustado mi historia de hoy y que me cuenten algún caso curioso o gracioso de sus mascotas :P
Saludos.




No hay comentarios:
Publicar un comentario